Tendencias de futuro en el suministro de gas natural licuado (GNL)

A pesar de que fuentes expertas preveían desde 2015 una expansión del gas natural licuado con destino a Europa desde distintos orígenes, este cambio de tendencia todavía no se ha producido de forma significativa. En el reciente estudio elaborado por el Oxford Institute for Energy Studies (OIES) se analizan las posibles razones explicativas.

Tanto analistas como investigadores preveían un aumento significativo de la llegada de GNL a Europa, desde 2015, proveniente de plantas estadounidenses y australianas, así como excedente del mercado asiático. Sin embargo, tal como pone de manifiesto el reciente estudio elaborado por OIES, estamos a principios del 2017 y éstos no han llegado. Esta situación ya se experimentó hace unos años, cuando desde 2004 se preveía una expansión del GNL desde distintos orígenes (Qatar, Indonesia, Nigeria, Noruega, Perú, Yemen) hacia Europa. Para hacer frente a este auge se construyeron cerca de 115bcm de capacidad de licuefacción entre 2008 y 2012. Entonces las predicciones tampoco se cumplieron y la llegada de GNL a Europa quedó muy por debajo. Recurriendo a la fábula, este hecho hace que se compare esta realidad por parte de los autores del estudio con la historia del pastor y el lobo.

Las razones que explican por qué no se cumplieron las previsiones “optimistas” de llegada de GNL a Europa se centran en la demora de los proyectos de construcción de las infraestructuras y en que una vez finalizada la fase de construcción se han observado problemas en la puesta en marcha y el alcance de la plena capacidad operativa por parte de estas nuevas plantas. Por otro lado, también se produjeron problemas de suministro de gas a las plantas de licuefacción. Otros proyectos planificados no llegaron a realizarse al no decidirse finalmente la inversión.

Las razones que subyacen tras este retraso en la llegada del GNL a Europa en los dos últimos años se explican a partir del comportamiento actual del mercado. Mientras que en 2015 la oferta global de GNL no aumentó, en 2016 si bien creció un 6%, tuvo como destino prioritario el mercado asiático y Oriente Medio. Por este motivo, el aumento de demanda Europeo de 2016 se cubrió en base a importaciones por gasoducto proveniente de Rusia y Argelia. Por tanto el aumento de oferta de GNL efectivamente se produjo en 2016, pero el consumo se fue para otras regiones distintas de Europa.

Asimismo, el aumento de oferta global de GNL experimentado en los dos últimos ejercicios se situó por debajo de lo previsto. Los principales causantes del incumplimiento de las expectativas han sido Australia, con una menor producción en comparación con la esperada de sus nuevas plantas, o Angola, Yemen y Argelia que presentaron problemas técnicos y operativos.

De cara al periodo 2017-2021 se espera un aumento significativo de la producción por la entrada en funcionamiento de nuevas plantas y la solución de los problemas que han causado el desvío sobre las estimaciones en los 2 años anteriores. La producción se espera que aumente de los actuales 350bcm a 500bcm en 2020. En este contexto, la pregunta que se plantean los autores es ¿cómo podrá la demanda de gas absorber este aumento de la producción?

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