Emisiones contaminantes: situación y tendencias de futuro

En la lucha contra los efectos que se derivan del cambio climático, el comercio de derechos de emisión se considera una de las maneras más eficientes para controlar las emisiones contaminantes, siendo la Unión Europea pionera en la articulación e implementación de mecanismos de mercado como el vigente Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (EU ETS). La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) ofrece en el presente informe un análisis de las tendencias de las emisiones pasadas, presentes y futuras bajo el Sistema de Comercio de Emisiones.

Tal como se desprende del informe recientemente publicado por la Agencia Europea del Medio Ambiente, entre 2015 y 2016 las emisiones sujetas a la Directiva ETS se redujeron en un 2,9%. El principal motivo fueron las mejoras conseguidas en el sector energético, en concreto en la generación eléctrica, mostrando una progresiva reducción de la generación con carbón. La reducción también viene explicada por la caída de la producción industrial en metales y acero. Por el contrario, estas reducciones se vieron compensadas, en parte, por un aumento de las emisiones en el sector de la aviación.

En referencia al Sistema de Comercio de derechos de Emisión (ETS) se observa un incremento leve en la oferta de derechos en 2016, a pesar del menor reparto de derechos gratuitos. Esto fue debido a una menor retirada (backloaded) de derechos del mercado que en ejercicios anteriores (200 Millones). El sector eléctrico ha tenido que conseguir en subasta o mercado secundario los derechos para cubrir sus emisiones, mientras que los sectores industriales los ha conseguido con asignación gratuita debido al riesgo de fuga de carbono. En total, la demanda de derechos volvió a superar la oferta por segundo año consecutivo, aunque aún existe un excedente que podría cubrir aproximadamente un año de emisiones por el que se activará el Mecanismo de Estabilidad del Mercado (MSR) en 2019. En lo referente al precio medio anual de los derechos, disminuyó en 2016 (fluctuando alrededor de un nivel de 5 EUR). Con los niveles actuales, la señal de precio del ETS proporciona un incentivo limitado para las opciones de reducción más costosas necesarias para descarbonizar la economía europea en el largo plazo.

De cara al futuro, las proyecciones muestran que en 2017 las emisiones continuarán reduciéndose. Sin embargo, el ritmo actual no permitiría cumplir con el objetivo de reducir un 43% las emisiones entre 1990 y 2030 planeado para los sectores ETS.

Del informe destacan las listas de las 30 principales instalaciones emisoras divididas entre sector energético (29% del total) e industrial (23%). La inmensa mayoría de instalaciones de generación utilizan el carbón como combustible, mientras que las plantas industriales se dedican mayoritariamente a la metalurgia y el refino. Si combinamos las dos listas las primeras 15 posiciones están copadas por plantas de generación alemanas y polacas.

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