El papel de la Innovación en el proceso de transición energética

La consecución de los acuerdos adoptados en París en el marco de la COP21 implica descarbonizar nuestras respectivas economías, proceso que no será posible sin la incorporación de tecnologías disruptivas en el sector energético. El presente estudio elaborado por IRENA aborda el papel de la innovación en tecnologías de bajas emisiones a partir de un análisis previo de la situación actual y de las necesidades futuras en los diferentes ámbitos tecnológicos. Todo ello con el objetivo de identificar los elementos que deben dar forma a un marco regulatorio flexible para la innovación, y que permita alcanzar los objetivos de descarbonización en el horizonte 2050.

A partir del análisis de 13 sectores, que abarcan desde la generación eléctrica hasta el consumo final, el estudio elaborado por IRENA trata de identificar aquellas políticas de innovación que permitan a los países cumplir con los objetivos medioambientales establecidos en la cumbre de París. En este sentido, se estima necesario un crecimiento de las energías renovables expresado en términos de energía final de 64 Exajulios (EJ) anuales a los 235 EJ entre 2015 y 2050 (la demanda final de energía hoy en día son 340 EJ). El cumplimiento de este objetivo dependerá del desarrollo de las distintas tecnologías renovables, y en concreto, del desarrollo de la innovación.

El estudio también identifica que los sectores con menores niveles de innovación son aquellos en los que no existen sistemas de incentivos adecuados o en los que hay una falta de expectativas a largo plazo. Destacan los casos del transporte de mercancías, la industria pesada y la aviación. Los gobiernos tienen en sus manos revertir esta situación a partir de una regulación que estimule la innovación y permita al sector privado participar activamente, siendo necesario que esta regulación considere los problemas que una política medioambiental puede causar en términos de competitividad y de fuga de carbono (carbon leakage).

Para conseguir los objetivos de descarbonización en el sector energético es imprescindible una acción urgente para promover la innovación para la transición energética en todos los sectores. La combinación entre un apoyo general a las tecnologías de bajas emisiones y un apoyo específico para cada tecnología será necesario en el diseño de la política de innovación. El principal resultado que se le exige a la innovación es la reducción del coste de las diferentes tecnologías renovables, aspecto que las políticas públicas de promoción deben tener en cuenta. En segundo lugar, se debe perseguir la integración de las renovables en el sistema. A pesar de que ya suponen un importante agente en el mercado de generación, la integración de las tecnologías renovables en el sistema eléctrico continúa siendo un reto donde es necesaria más innovación para continuar profundizando en sus ratios de participación. El tercer aspecto a tener en cuenta es la descarbonización de los sectores de consumo finales. Esto requerirá conseguir una combinación que englobe creciente electrificación, cambios tecnológicos disruptivos y acuerdos globales para sectores determinados. En último lugar, el informe propone expandir la innovación más allá de la I+D. Los esfuerzos en innovación deben extenderse a todo el ciclo de vida de la tecnología y a todos los aspectos de integración de las renovables.

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